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El regreso de la bestia
Hace 9 meses me preguntaba si estabamos llegando al final del túnel ante el anuncio de tregua indefinida por parte de la banda mafiosa ETA.
La verdad es que en esa anotación dejaba traslucir una leve esperanza que asomaba entre mi excepticismo crónico.
Hoy tengo que admitir que esa leve esperanza tendrá que esperar tiempos mejores.
Hoy los asesinos, los mafiosos cuyo único fin es obtener el poder mediante el chantaje del miedo y mantenerlo mediante la violencia, han vuelto a hablar, y lo han hecho de la manera a la que nos tenían acostumbrados. Doscientos kilos de explosivos en un lugar atestado de gente como es el aeropuerto de Barajas con el resultado de varios heridos leves y dos desaparecidos. Dos personas que pueden incrementar la larga lista de asesinados por la sinrazón, por los malnacidos (los de las bombas y los que les apoyan, los que les dan cobijo y los que les dan cobertura política) que únicamente hablan con las armas porque son incapaces de utilizar la razón.
Aun así seguiré esperando el tiempo en el que la palabra vuelva a adueñarse de la calle y termine por arrinconar a los violentes, a pesar de la incapacidad manifiesta demostrada por todos nuestros representantes políticos.