Compartir

Compartir en GNU Social Compartir en Diaspora*

Sobre la inmutabilidad

Ayer se cumplieron 27 años de la aprobación por parte del pueblo español de la Carta Magna. Un conjunto de normas que sin duda han favorecido el desarrollo democrático en nuestro pais, haciendo que salieramos del oscurantismo del régimen franquista para sumergirnos en un mundo de libertades. Estas normas junto al desarrollo del estado de las autonomías han hecho evolucionar nuestro pais hasta llegar a ser uno de los más avanzados del mundo en el respeto a los derechos humanos y las libertades. Durante muchos años nos han cantado las excelencias de la Constitución del 1978, así como lo innecesario de su modificación. Tal vez 27 años sean pocos, o tal vez sean muchos, lo cierto es que los que hoy han cumplido 44 años (suponiendo que los mayores de 18 años, y no 21, pudieran votar el Referendum del 78) o menos no votaron la Constitución, en ningún momento se les ha pedido su opinión sobre algo tan importante. Este conjunto de la población supone un 25% del electorado, somos un grupo sin la importancia suficiente para que se nos pregunte nuestra opinión por la Constitución, y sin embargo podemos ser determinantes a la hora de elegir un gobierno. Sin ir más lejos en las últimas elecciones legislativas el PSOE sacó un 42,61% de votos sobre una participación de 77,21% (más elevada de lo normal), es decir obtuvo un 32,89% del electorado, tan solo 8 puntos más que ese conjunto de la población sin derecho a opinar sobre la Constitución. Entiendo que no se pueden estar organizando consultas a cada momento, pero también soy de la opinión que el conjunto de leyes sobre los que se fundamenta nuestra sociedad debe ser refrendado periódicamente (y 30 años no me parece que sea una cifra descabellada) para que siga siendo la constitución del pueblo y no acabe convirtiendose en una ley ancestral que no puede ser cambiada porque siempre ha sido así. Tal vez todos los que tienen miedo de reformar la Constitución dejen de tenerlo, porque con reforma o sin ella deberá someterse, periódicamente, a lo aprobación de los españoles.