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El cataclismo de la Almudena

La verdad es que hay gente que no tiene vergüenza, que lo único que quieren es amargarnos la vida a los demás, ¿es que no se podían haber quedado un rato quietos?, no, tenían que amargarnos la fiesta, joer que tan solo era un día, que no os cuesta nada esperar 24 horas.

Pues nada, que decidieron fastidiarnos el día festivo y desde por la mañana notamos como el cielo se resquebrajaba sobre nuestras cabezas... bueno tal vez no lo notamos pero imagino que será porque ya estamos insensibilizados, pero era evidente que el mundo se caía a pedazos, no había más que escuchar cualquier emisora de radio o ver cualquier programa de la televisión.

Yo me asomé varias veces por la ventana pero debido a mi miopía y probablemente a mi incipiente presbicia no ví nada anormal, bueno tal vez un poco raro sí, que a estas alturas de noviembre hiciera un sol de justicia y un calor más propio del final de la primavera, pero nada que presagiara el final del mundo que todos los medios de comunicación narraban.

A pesar de los malos augurios decidí salir a la calle, dispuesto a recoger un trozo de cielo (como hace 26 años algunos berlineses recogieron trozos del muro) pero nada, no encontré nada y tuve que cobijarme al rato bajo la sombra pues pensaba que me iba a deshidratar.

De esa manera fueron pasando las horas del día, cada vez más preocupado por las inquietantes noticias y esperando que en cualquier momento la realidad vaticinada me acabara golpeando por la espalda, sin embargo nada de eso sucedió, el día siguió siendo tan espectacularmente cálido como comenzó, un día sin duda para disfrutar sino fuera porque el país se estaba derrumbando a mi alrededor.

Así, con esa inquietud en el alma (menos mal que no tengo y de eso me libré) llegó el final del día y comenzó el siguiente sin ningún percance: "parece que esta vez se han equivocado, joer ni que fueran meteorólogos; al final no ha sido para tanto eso del parlamento catalán, por aquí la gente ha seguido con sus mismas alegrías, pocas, y miserias, muchas, de cualquier otro día".

En fin, que espero que los apocalípticos politicastros y periodistillos, cuando vuelvan a anunciar otro cataclismo similar, o bien sean un poco más rigurosos con sus predicciones (desde su deshonestidad parece difícil) o por lo menos que añadan un smile al final para que nos quede claro que nos están tomando el pelo y no se nos vuelva a ocurrir la torpeza de creerles... je, je, ¿creerles?, bueno si lo acompaño de un :-P puede valer.