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Un padre analfabeto y preocupado

Estoy tremendamente preocupado con lo que he leído esta semana acerca de mis hijos.
La verdad es que no es para menos, sobre todo si se tiene en cuenta que el texto procede de toda una eminencia, una respetable persona cuyas opiniones son practicamente ley.

Según parece la probabilidad de que mis hijos se sientan atraídos por las sectas o por otro tipo de fundamentalismos es muy alta, a la par que baja considerablemente su nivel cultural, si hay que hacer caso a las sabias palabras de este santo varón. En una carta pastoral, el ilustrísimo, excelentísimo, eminentísimo, santísimo, y algunos otros ísimos que ahora no recuerdo, cardenal-arzobispo de Barcelona, nos ha abierto los ojos y nos ha descubierto que el no recibir estudios de religión (se sobreentiende religión católica) provoca un analfabetismo de cultura religiosa y por ende de la cultura en general.

Este incomparable sabio anima a todos los padres a que matriculemos a nuestros hijos en la asignatura de religión católica, para así enriquecerlos, algo sin duda muy interesante en estos tiempos de crisis en que la pobreza se va abriendo camino a pasos agigantados.

Una vez que se ha conseguido eliminar esa asignatura del diablo, llamada educación para la ciudadanía (supongo que ciudadanía rojeril), que pretendía adoctrinar a los niños en valores tan terribles como la democracia y el respeto a los demás por muy distintos que puedan parecer, es el momento de hacer que una asignatura como la religión católica vuelva a ocupar el lugar que le corresponde para así poder inculcar en los niños esos valores tan católicos, y por supuesto tan necesarios, como son la sumisión y la humillación, así como el desprecio a esos seres del infierno como son las mujeres (ahí está la historia de Eva como brazo ejecutor del mismisimo Satanás) o como son los homosexuales (que según el sagrado libro del Levítico se definen sus actos como abominación, y se les condena por ello a la muerte).

Lo que no me termina de quedar muy claro, es como el estudio de la religión católica puede hacer que no se padezca un analfabetismo de otras "culturas" religiosas, como la judía, islámica, hindú, sintoísta, budista, taoísta, ... o de la cultura humanista, laíca o atea.
Tampoco termino de entender como el estudio de la religión católica puede hacer que no se sientan atraídos por las sectas católicas reconocidas y apoyadas por la propia iglesia romana (lease opus, kikos, y otros grupos similares), pero claro es lógico que no lo comprenda pues yo no soy más que un analfabeto religioso, que de creer en algo preferiría hacerlo en el Monstruo de Espagueti Volador o incluso en el Unicornio Rosa Invisible.

Y termino este engendro con otro analfabeto o quizás un seguidor de alguna secta, ¿tal vez la secta de la razón?, el lógico matemático Bertrand Russell:

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.
Bertrand Russell