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En defensa de la familia

Debido a que estoy muy preocupado con este tema, publico la carta que acabo de enviar al Arzobispado de Madrid instandoles a que vuelvan a salir a la calle en defensa de la familia, ante los recientes ataques que está recibiendo:

De: Jose Luis Jiménez
Fecha: 17 de febrero de 2012 18:24
Asunto: En defensa de la familia
Para: Arzobispado de Madrid

Estimados señores

Les escribo este correo espoleado por una creciente preocupación que me embarga, al comprobar como en estos momentos la familia está sufriendo uno de los peores ataques de toda su historia.

Si no hacemos nada al respecto, la familia tal como la conocemos desaparecerá ante este último ataque que sin duda es un torpedo a su línea de flotación.

En breve las separaciones pueden aumentar de una forma exponencial si no hacemos nada para evitarlo.

Me consta que como los principales adalides de la familia, harán todo lo que esté en su mano para echar por tierra este salvaje ataque, llegando si así lo consideraran a volver a ponerse al frente de las manifestaciones de apoyo a la familia que sin duda el momento actual requiere.

Con fecha del lunes pasado entró en vigor la nueva reforma laboral, promovida por los defensores del materialismo de los mercados, que facultará a cualquier empresario a trasladar a sus trabajadores a cualquier parte del mundo. Esta medida, contemplada en la citada reforma laboral, provocará que familias, con hijos o sin hijos, se rompan al tener que trasladarse alguno de los cónyuges, o incluso los dos, en cuyo caso no sería simplemente la separación de los cónyuges (sin duda algo de una gravedad extrema pues destruye lo que un orden superior ha unido), sino que además podría crear huérfanos de facto, al quedarse los hijos no solo sin su padre o su madre, sino que podría darse el caso de perder a los dos al ser trasladados ambos a distintos puntos del globo.

Si la reforma matizara que esta medida solo puede afectar a homosexuales, ateos o simplemente uniones de personas que viven en pecado (los mal llamados "matrimonios" civiles), no sería tan alarmante pues lo suyo no es lógicamente una familia, pero es que la reforma no distingue casos.

Por todo ello les insto a que abanderen la oposición a esta reforma que plantea un gobierno que se ha descubierto como amoral.

Sin más, y esperando su pronta reacción me despido de ustedes.

Saludos agnósticos.