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El triunfo del estado de derecho... o no

Hoy debemos estar contentos, tal como nuestra lideresa, la ínclita e insigne presidenta de la comunidad de Madrid (que no de vecinos) ha declarado.

Se supone que la sentencia dictada en el primero de los juicios contra el malo maloso (ya no presunto), ex-juez Garzón (ex al menos durante los próximos 11 años), es un pequeño paso para la justicia y un gran paso para la humanidad, ya que condena a quien decide aprobar escuchas a unos sospechosos de cometer algún delito.

Imagino que a partir de ahora ningún juez autorizará el pinchazo de los teléfonos, ya que eso supongo que sería prevaricar... aunque tal vez estos in-jueces de la in-justicia nacional [*] lo que no les termine de gustar no es la propia acción de intervenir las conversaciones de unos sospechosos, sino que esas escuchas se le hacen a unas personas que tal vez tengan determinados contactos (¿políticos, económicos, jurídicos?), en resumen, que sí doña Espe, que hoy es un triunfo del estado de derecho y de la democracia, pero de la democracia de dos velocidades, una la de los que van en quinta o en sexta montados en sus yates construidos a base de deshaucios y otras actividades igual de rentables, y la otra velocidad la de los que vamos con la marcha atrás, la marcha con la que nos hacen retroceder en derechos sociales mientras financiamos con nuestro esfuerzo los ajustes de los que se deben beneficiar esas gentes de mal vivir.

Supongo que después de este alarde los in-jueces no tendrán reparos en dictar otra sentencia ejemplar en el caso de la investigación de los crímenes de estado ocurridos hace unos 70 años, de forma que se les quiten las ganas a otros de continuar estas investigaciones, no vaya a ser que algún heredero se acabe incomodando.


[*]Nacional.- Dícese del término utilizado desde hace más de 80 años por el bando rebelde e inconstitucional que se levantó en armas contra España.