Compartir

Compartir en GNU Social Compartir en Diaspora*

Maleducados

Sin lugar a dudas la ausencia de educación es un problema con el que nos enfrentamos a diario al tener que lidiar con personas cuya educación parece estar en fuga, pero se hace aún más insoportable cuando esa ausencia de educación se hace patente en aquellos que nos representan. Un Jefe del Estado es, al fin y al cabo, el principal representante de los ciudadanos de su pais ante el resto del mundo, y por tanto cuando está en un acto oficial, todos sus actos deben ser medidos bajo ese prisma. Es decir un Jefe del Estado en un acto oficial no actúa nunca a título individual sino que siempre lo hace en representación de sus conciudadanos. Naturalmente, como persona puede equivocarse, y puede tener salidas de tono impropias de su condición, pero en cualquier sistema democrático esto es algo que puede ser corregible cuando le llega el momento de la reelección, ya que los electores pueden considerar la gravedad de su falta, o incluso considerar que no hubo tal fallo, y seguir otorgandole su confianza o bien quitarsela para darsela a otra persona. Desgraciadamente los españoles no tenemos esa opción, ya que aquí el Jefe del Estado no está sujeto a la elección de los ciudadanos, sus errores están por encima del bien y del mal, ya que los españoles no tenemos el derecho de juzgar sus actos. Por eso nos tenemos que aguantar cuando este Jefe del Estado que nos han impuesto decide representarnos comportandose como un maleducado, y haciendo lo que nunca debería hacer un Jefe de Estado con un mínimo de educación y de sentido democrático, esto es mandar callar a otro Jefe de Estado (que encima sí fue elegido por sus ciudadanos) por mucho que ese representante pueda ser alguien tan impresentable como el señor Chavez. Tal vez en ese momento le traicionó el subsconsciente a nuestro Jefe del Estado y afloró la educación que recibió de su bienamado Franco (el dictador que en su día le nombró heredero suyo), provocando una salida autoritaria más propia de otras épocas que del momento en el que nos encontramos. El señor Borbón, con su salida de tono, tristemente jaleada por los "medios de comunicación" (también conocidos como medios de desinformación), lo que ha conseguido ha sido proporcionar más argumentos al señor Chávez para que continúe con su campaña de descalificaciones, lo que significa que además de demostrar que este Rey tiene una vena bastante autoritaria, también demuestra que le debe faltar riego sanguíneo en el cerebro porque hay que ser rematadamente torpe para actuar como él ha hecho. Por todo ello, le pido, le ruego, señor Juan Carlos, que se limite a leer los discursos que otros le escriben y sobre todo no hable ni piense por su cuenta, deje esas tareas tan complicadas a otras personas que sí sepan utilizar la pelota que tienen sobre los hombros para algo más que sujetar el casco de la moto.