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Sobre estatutos y resultados.

Han pasado 3 días del referendum sobre el estatuto catalán y he pensado que ya va siendo hora de publicar mi propio análisis sobre los resultados.

Desde el mismo día del referendum se han ido publicando, tanto en los medios tradicionales como en multitud de bitácoras opiniones de todo tipo analizando los resultados e interpretandolos, en muchos casos, de una forma un tanto adulterada.

Por un lado tenemos los defensores del SI, que, si bien, en algún caso han comentado de pasada la nota negativa de la participación han hecho hincapié en la cifra que realmente les interesaba, en el más del 70% de votos favorables a su propuesta, olvidando que esa cifra no es más que un 35% del electorado y que uno de cada dos catalanes con derecho al voto no se han sentido lo suficientemente involucrados con el proyecto como para tomarse la molestia de acercarse a las urnas a votar.

Por el otro lado tenemos a los defensores del NO, que han obtenido un 20% de los votos emitidos, aunque ellos lo enmascaren indicando que realmente son un 64% los que no apoyan el estatuto, al sumar, meter en el mismo saco, a los votantes del NO (un 10% del censo electoral), a los del voto en blanco (un 3%) y a los que se han abstenido. Tienen razón cuando afirman que un 65% no ha apoyado este estatuto, es decir, en palabras de Rajoy "dos de cada tres" (supongo que sale al redondear el 64% hasta el 66,66%), pero se les olvida que esa ecuación tiene una segunda parte y es que un 90% de los catalanes no ha rechazado el estatuto, o dicho como le gusta a Rajoy, "9 de cada 10" catalanes con derecho al voto no se ha manifestado contrario a este nuevo estatuto.

Resulta curioso como los políticos, de un signo y del otro, utilizan, ¿manipulan?, las cifras para utilizarlas, según les interese en un sentido o en otro. Mientras a algunos estatutos (por ejemplo el vasco) se les exige un amplio consenso, en otros casos es suficiente con mayorías más o menos exiguas. Mientras a otros no les vale el resultado de este referendum por su baja participación, en cambio aceptaron como bueno el resultado de otros referendum (el de la Constitución europea o el del estatuto gallego) que obtuvieron una participación incluso menor.

Nadie, ni siquiera un político, puede apropiarse del significado de algo tan heterogéneo como la abstención, y mucho menos se puede decir que en un referendum con una pregunta clara ante la que sólo cabe una respuesta afirmativa u otra negativa, la abstención significa una cosa u otra. Si los que se han abstenido estaban a favor del estatuto hubieran votado SI y si estaban en contra su voto habría sido NO, si finalmente no fueron a votar lo único que demuestra es que ni están a favor ni en contra del estatuto, tal vez ni siquiera tengan una opinión formada, o no les interese (ni este estatuto ni ninguno), o ...

A todos ellos yo les pediría un poco de coherencia, sí ya se que es mucho pedir para un político, pero eso al menos nos aclararía a todos las reglas del juego, de su juego, ya que así no se adaptarían a cada momento según la conveniencia de cada uno.

Comentarios

Hola. De acuerdo con sipla, y

Hola.
De acuerdo con sipla, y enhorabuena por el análisis, corto y sencillo, pero preciso, como debe ser.
Solo añair una cosa, la abstención puede indicar que además de pasar de l'estatut, pasan también del sistema, de los partidos y sus dirigentes.

un saludo

Ha sido un fracaso

Ha sido un fracaso múltiple:
1º) Fracaso del sí: Que esperaban iban a sacar porcentajes mayores.
2º) Fracaaso del no: Que no esperaban ganar, pero sí sacar una cifra mayor.
3º) Fracaso de participación: El fracaso más importante. Y es ahí donde los posiciones antiestatuto tengan parte de razón. Durante meses nos han intentado vender algunos que el estatuto de Cataluña era vital, que los catalanes se morían por tenerlo, y ahora resulta que la penya ha passat olímpicament de l'assumpte. Posiblemente no era tan importante como nos lo vendían.

Saludos.