Compartir

Compartir en GNU Social Compartir en Diaspora*

Señorío de Bertiz

En el centro de los Pirineos Atlánticos, en la localidad de Oieregi, se encuentra este precioso bosque encantado, obra de Pedro Ziga, industrial del siglo XIX, que adelantandose a su época, se propuso conservar intacto esta pequeña porción del paraiso. En sus aledaños nos encontramos con un coqueto jardín botánico con aires románticos del siglo pasado, por su interior tenemos la impresión de retroceder unos años, de forma que no nos sorprendería encontrarnos a Monet pintando un paisaje, o a Bécquer escribiendo a la sombra de un ciprés. Ya en el interior de bosque, entre robustos robles y frondosas hayas nos podemos internar a vagar por sus profundidades hasta perdernos en su seno. En el centro del parque su punto más alto, encaramado a un monte, podemos ver el Palacio de Aizkolegi, que toma su nombre de la colina en la que se encuentra aposentado. Para llegar a él no hay más que seguir una pista forestal de doce kilómetros de suave subida, que nos conduce por el interior del bosque, hasta lo más alto del monte.